EN LO COTIDIANO,

Nacer. Un antes, y un irse. Volver y retomar. En continuidades eternas. Escribir, y reescribir lo que late en uno: en el mientras vivo, en el en tanto sueño.

Encontrarse con lo otro, en el Otro. Mirar. Mirarse. Mirarnos. Tomarnos de las manos. Sentir calor, frío, asperezas y suavidades.

SENTIRNOS UNO, y, claro, TRES! Aquellos diálogos que buscan en esa inmensidad por el descubrir "su" ALGO, a veces sin respuestas. Por eso somos, y caminamos, y nos caemos y nos incorporamos, y seguimos.