EN LO COTIDIANO,

Nacer. Y un antes, y un después. Iniciar el camino. Volver; y retomar. Lo continuo de lo eterno. Escribir y reescribir lo que late en uno: en el mientras soy, piso, y en el en tanto sueño.

Encontrarse con lo otro, en el otro. Los otros. Mirar. Mirarse. Mirarnos. Tomarnos de las manos. El calor, el frío. Lo áspero, lo curtido; lo suave. SABORES y COLORES. El OLER y OLERSE. Sentir.

SENTIRNOS UNO, y, claro, TRES!

Aquellos diálogos que buscan en esa inmensidad por el descubrir, y que se topan con ese ALGO, extraño, a veces que no da las respuestas rápidas. Donde la búsqueda del ya no no es. CUESTIONAMIENTO. Por eso somos, y caminamos, y nos caemos y nos incorporamos, y seguimos. Y VAMOS!

LA IDENTIDAD,

Nacer. Y un antes, y un después. Iniciar el camino. Volver; y retomar. Lo continuo de lo eterno. Escribir y reescribir lo que late en uno: en el mientras soy, piso, y en el en tanto sueño. IMAGINAR. REPRESENTARSE. PRACTICAR EN CONTEXTO, EN SITUACIÓN.

Encontrarse con lo otro, en el otro. Los otros. Mirar. Mirarse. Mirarnos. Tomarnos de las manos. El calor, el frío. Lo áspero, lo curtido; lo suave. SABORES y COLORES. El OLER y OLERSE. Sentir.

SENTIRNOS UNO, y, claro, TRES, CIEN, MIL!

Aquellos diálogos que buscan en esa inmensidad por el descubrir, y que se topan con ese ALGO, extraño, a veces que no da las respuestas rápidas. Donde la búsqueda del ya no no es. CUESTIONAMIENTO. Por eso somos, y caminamos, y nos caemos y nos incorporamos, y seguimos. Y VAMOS!